URBANISMO FEMINISTA PARA NUESTROS PUEBLOS

Una buena herramienta para que nuestras calles y plazas sean igualitarias, inclusivas y favorezcan las relaciones y la creación de comunidad.

Durante diciembre de 2019 y enero de 2020 realizamos desde la Asociación MUTI una serie de talleres en Arroyomolinos de León para acercar a nuestros pueblos una nueva perspectiva del espacio público.

Los talleres se realizaron gracias a la colaboración del Ayuntamiento y con una subvención de Igualdad de la Diputación provincial de Huelva.

La encargada de llevarlos a cabo ha sido Rosario Alcantarilla, de Cuatro Tapias, un estudio de arquitectura de nuestra mancomunidad.

¿Qué es el urbanismo feminista?

El urbanismo feminista es el que piensa los espacios públicos como lugares que respondan a las necesidades de todas las personas y que tiene en cuenta las distintas fases de la vida. Quiere romper con la dicotomía entre lo público (trabajo productivo) y lo privado (trabajo reproductivo o de cuidados), asociado tradicionalmente a hombres y mujeres respectivamente.

Otro de los objetivos del urbanismo feminista es potenciar la colectividad y la pluralidad frente al individualismo, para lo que es necesario diseñar espacios seguros y que nos permitan socializar.

Defiende que el diseño del espacio público incorpore la voz de toda la ciudadanía y se construya a través de procesos participativos para que las personas hablen de cómo los viven y de sus necesidades.

¿Por qué aplicarlo en nuestros pueblos?

Porque en nuestras calles el coche también se ha hecho dueño de esas puertas donde las vecinas charlaban mientras las barrían a primera hora de la mañana o tomaban el fresco las noches de verano.

Porque tenemos cada vez una población más envejecida para la que el espacio público también tiene que ser un derecho y no una barrera.

Porque con la modernización de nuestros municipios, gracias a numerosas obras públicas, hemos mejorado servicios pero se ha perdido parte de la cultura e identidad de los pueblos.

Porque los pueblos somos unos laboratorios maravillosos para conseguir altos niveles de participación, hacer innovación social y practicar la acupuntura urbana.

¿Qué actividades hemos realizado?

El primer tallerse desarrolló como una aproximación, una toma de contacto con el tema y en él nos hicimos muchas preguntas: ¿Crees que las calles de nuestro pueblo están pensadas para tod@s?¿Cómo sería una plaza diseñada por nosotras?¿Evitamos pasar por algún lugar del pueblo? ¿Por qué?

También identificamos los espacios donde nos relacionamos o nos hemos relacionado en algún momento y seguimos compartiendo visiones entre las tres generaciones de mujeres que participaban: ¿Cambian las ubicaciones según la edad? ¿Para ambos sexos? ¿Cómo han cambiado con las distintas generaciones? ¿Qué cosas nos permiten ser y hacer nuestras calles en las distintas etapas de nuestra vida?

Y por último hicimos algunas propuestas sobre cómo podemos visibilizar nuestro malestar con/en algunos espacios públicos de manera creativa.

Una buena herramienta para que nuestras calles y plazas sean igualitarias, inclusivasy favorezcan las relaciones y la creación de comunidad.

Los dos talleres siguientes fueron dos recorridos por el pueblo: un paseo diurno y un otro nocturno.

Los recorridos unían lugares propuestos entre todas en el primer taller, espacios simbólicos a nivel colectivo pero también a nivel individual, con percepciones tanto positivas como negativas y transitando vías principales y pequeñas callejuelas.

Analizamos cómo el diseño del pueblo influye en nuestra vida cotidiana y se dió un intenso debate sobre los cambios urbanísticos del pueblo en los últimos 50 años. En qué aspectos han mejorado nuestro día a día y cómo en algunas ocasiones han supuesto acabar con elementos identitarios y que eran y contaban historias populares.

Pusimos en común cuáles son las diferencias de uso de algunos espacios entre el día y la noche. El grupo pensó que el paseo nocturno sería muy interesante repetirlo en verano y ver las diferencias del uso y percepción del espacio público.

En el cuarto taller trabajamos sobre las memorias y relatos de las mujeres de la escuela de personas adultas de Arroyomolinos de León, partiendo del análisis de fotografías y charlando sobre distintos aspectos de la vida cotidiana que hacen que vivamos el pueblo de una determinada forma, y nos sintamos parte de él.

Construimos así una identidad colectiva del territorio que contraponer a la imagen estigmatizada con la que frecuentemente se identifica a los pueblos en los medios y en el imaginario colectivo. Y también una concepción de patrimonio asociada a lo inmaterial y a las experiencias de las mujeres.

Cada una de las participantes aportó una o varias fotos tomadas en el pueblo y que eran significativas para ellas, por el espacio en sí o por momentos y/o recuerdos vinculados a él. Con ellas hemos empezado a construir un mapa emocional del pueblo que vamos a seguir enriqueciendo con micro relatos, canciones y otros recuerdos.

Y la última sesión la dedicamos a poner en práctica todo el conocimiento que habíamos construido de manera colectiva durante los talleres previos.

Se seleccionó un espacio público muy importante del pueblo y que genera mucho malestar porque no se considera que sea un espacio de cuidado y relación como debería ser.

Reflexionando sobre lo vivido en los distintos talleres y sobre las propias experiencias se conformaron tres grupos para trabajar en el diseño de propuestas para hacer de “El Paseo” un espacio más amable, inclusivo y que refleje lo que entendemos como identidad comunitaria.

El desarrollo de los talleres ha sido muy interesante por la variedad de perfiles representados. Han participado mujeres de tres generaciones diferentes aportando una gran riqueza de visiones y percepciones del espacio público.

Ha sido significativo, desde un punto de vista negativo, que la franja de edad entre los 35 y los 45 años no haya tenido representación en los talleres. Y muy destacable el nivel de participación de las participantes, así como la potencia de sus reflexiones y el conocimiento intuitivo que tienen de la realidad física construida y cómo afecta a sus vidas.



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